Experiencias LiJ

Una experiencia vivida en torno al Placer de la Lectura en Guatemala

Estimados lectores de EdeLij:

Me llamo Mónica Domínguez* y -desde hace uno tiempo- realizo una tesis sobre literatura infantil y juvenil, en la Universidad de Santiago de Compostela (España). También soy voluntaria de la ONG COOPERA - Jóvenes para la Cooperación Internacional al Desarrollo. Sin embargo, hasta el verano pasado no había tenido la oportunidad de unir estos dos ámbitos que me apasionan en una misma tarea. Fue en Guatemala, durante un campo de trabajo de la ONG. Os lo cuento a continuación.

¿Quién dice que a los niños de Guatemala no les interesa leer?

Una Biblioteca en LA LUPITA

La idea surgió el año pasado: crear bibliotecas infantiles y juveniles en comunidades pobres de Latinoamérica, a fin de mejorar la educación integral de aquellos que serán los hombres y mujeres del futuro. Entonces aproveché mi estancia en La Lupita -una comunidad rural con mucha fuerza en su organización social- para comentarle la idea al maestro del pueblo. Maestro de Primaria y director del instituto de Secundaria, le gustó la propuesta y redactó una carta solicitando los libros de que habíamos hablado. Durante este año en España tuvimos mucho movimiento de libros. La bibliotecaria Mª Carmen Rodríguez nos donó una gran cantidad de libros que podríamos usar para la biblioteca de La Lupita. Fue una odisea trasladarlos a Logroño, apilarlos en un garaje por falta de espacio, repartir luego unos pocos entre los que íbamos a viajar a La Lupita este año. A mí se me rompió la maleta con tanto libro y aunque compré otra todavía costaba trabajo transportar -por las calles de Barcelona- aquel pesado equipaje. “¿Al menos está segura de que van a apreciar estos libros en Guatemala?” Me preguntaba Sara, que me ayudaba a empujar. Y la verdad es que no. Temía que después de tanto esfuerzo e ilusión los libros acabaran abandonados en una pequeña habitación de La Lupita. Pero afortunadamente no fue así. Desde el primer día de actividades en el campo de trabajo de este año un grupo de chicas de la comunidad ha trabajado con Mª Carmen y conmigo. Hemos registrado libros, les hemos colocado sus tejuelos y los hemos ordenado en las estanterías. También hemos hecho actividades de animación a la lectura con las jóvenes. Pero lo más sorprendente es el entusiasmo con que los niños han recibido la biblioteca. Una hora antes de que abriera ya estaban a la puerta, con el libro que habían llevado a casa el día anterior. Se amontonaban a mi alrededor para escuchar el cuento que les leía y ver las ilustraciones. Dedicaban una hora para captar los dibujos de los cuentos. Y al final de la tarde, después de jugar al fútbol con un libro en la mano para no perderlo, se lo llevaban a casa para leer, si sabían, o para escucharlo, o simplemente para pasar las páginas y mirar las ilustraciones, imaginándose la historia. La sección infantil estaba siempre revuelta, de tanto buscar el cuento que más agradaba a cada niño. Siempre quedaban pocos libros. Pero sabíamos que estaban alimentando la imaginación de unos niños que nunca han tenido más libros que los de la escuela. Las mamás también se han dado cuenta de este acontecimiento y de su importancia. Por eso la Asociación Madre Tierra, contraparte de COOPERA en La Lupita, dice que hará lo posible por que la biblioteca se mantenga activa. Todavía quedan muchos libros que enviaremos a Guatemala en los próximos meses. Todavía quedan muchas historias por imaginar y muchas, muchas ganas de crecer leyendo.

*Mónica Domínguez mdominguez@coopera.cc

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