Me agradan los libros que se mantienen fieles a la esencia misma del arte, o sea, que brindan a los niños un conocimiento intuitivo y directo de la belleza sencilla, susceptible de ser percibida inmediatamente y que produce en sus almas una vibración que les durará de por vida. Paul Hazard
Experiencias LiJ
- Las profesoras de enseñanza primaria Susana Edith Pilikauskas y Laura Fabiana Rodríguez (*) compartieron sus experiencias -como promotoras de la lectura en diferentes contextos- trabajando con libros álbumes. La ponencia -titulada El libro-álbum, o el desafío de habilitar mil lecturas- fue leída en el 10º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro en el Marco de la 33ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
La Caperucita Roja Texto original de Perrault Diseño y traducción: Leicia Gotlibowski Colección Libros-álbum Del Eclipse, Buenos Aires, 2006
La presento en la versión de libro álbum escrito por Leicia Gotlibowski. Me interesa ver la relación de estos chicos con una propuesta de libro álbum y sobre todo con esta historia. Tengo ejemplares para cada grupo, los reparto y al preguntarles qué podía hacer con ellos, me contestaron, sin dudarlo, que los podían leer. No intenté formular una pregunta obvia: el motivo que me llevó a hacerla fue la curiosidad por indagar si tal vez a alguien se le ocurría otra cosa con este formato de libro. Como la respuesta fue tan categórica, les pedí que comenzaran a leer. Es muy poderosa esta idea de que un libro es para leerlo, no para mirarlo o tocarlo o manipularlo. Al terminar el momento de la lectura en voz alta los niños expresaron que esta versión era distinta a la que ellos conocían. Todos intervenían señalando las diferencias que encontraban. Descubrieron que está dirigida a las adolescentes, que tiene moraleja y reconocieron una función social y moralizante en este cuento. Confirmaban la hipótesis de que estos cuentos no son para niños, esta vez por el mensaje y por la violencia que aparece en la historia. No relacionaban las imágenes que observaban con las que ellos recordaban de su representación de Caperucita: critican los vestidos, los peinados, los rostros, la casa y dicen que en realidad “alguien” escribió esta historia porque estaba “harto de la otra”. Una vez más aparece como “original” la versión de Disney con todo el peso y la autoridad que esto conlleva. Me interesa mucho la opinión del grupo respecto de las imágenes en este libro. Quería ver, en una situación real de lectura, qué sucedía con el contacto con este libro álbum. Y no me decepciono: el universo de representaciones y lecturas que se pueden llevar a cabo son infinitas. Tomando las palabras de A. Browne, digo que de la lectura de un libro álbum “… lo más interesante es lo que se dice en la brecha entre las palabras y las imágenes.” Pero en este caso, el texto es muy conocido, la historia está instalada desde todos los lugares imaginables: relatos orales, películas, narraciones escritas, versiones. ¿Cómo encontrar esta brecha de la que habla Browne? Entonces, la magia aparece entre los niños y el libro álbum y una vez más, parafraseando a Ricardo Mariño “a la literatura hay que dejarla ser” Los chicos descubren situaciones y las interpretan, las analizan, las reconocen, son capaces de entretejer otro argumento paralelo al conocido. Re-categorizan a los personajes, le buscan una funcionalidad a los dibujos, un “para qué sirve”, encuentran imágenes que les transmiten sensaciones y hablan de que en la parte ilustrada es donde encuentran la cuota de imaginación. El descubrimiento visual, la ruptura de estereotipos, el lenguaje metafórico, los diferentes niveles de interpretación, la fuerza de la imagen, la representación de un mundo polifónico, invita a que la lectura se haga una y otra vez y cada vez sea posible encontrar elementos diferentes, que rearmen la historia y nuestra interpretación sobre la misma. “El lector empieza por el conjunto, mira los detalles, después regresa a la imagen completa y el proceso empieza de nuevo” (Arispe y Styles) Esta es una característica propia en la lectura de los libros álbum. Y lo fue durante este encuentro. Los chicos iban y venían sobre las imágenes, hipotetizaban acerca de los motivos que había elegido la ilustradora para utilizar esas imágenes; discutían entre ellos, todos pretendían tener razón y así lo expresaban y defendían. La conclusión de este encuentro fue casi soñada: los chicos dijeron que “parecería que el dibujo quisiera contar otro cuento” y que seguramente si volviéramos a mirar el libro desde el comienzo seríamos capaces de encontrar nuevas cosas. Experiencia de lectura en un centro de salud. “En un aula o en otro espacio donde un grupo de personas puede compartir un texto, la escena es fundamentalmente colectiva. Y en ese colectivo hay un potencial, que es el de las interacciones. (...) Por una parte el comentario del texto: el intercambio entre los actores acerca de su sentido. Por otra parte, la lectura en voz alta: alguien que lee para los demás. La lectura en voz alta no es solo un facilitador en tanto el lector aporta su interpretación al texto; tiene el valor de remitir a otras escenas, en la que el relato fue un obsequio” (Esta definición de escena colectiva pertenece a Silvia Seoane). Durante un año participé en el proyecto Leo-leo, del programa ZAP (Zonas de Acción Prioritaria) coordinado por María Inés Bogomolny, en donde estas escenas colectivas fueron moneda corriente. El proyecto, que finalizó en mayo de 2006, se desarrolló en la villa 21-24, del barrio de Barracas y tuvo como principal objetivo revalorizar las bibliotecas existentes en el barrio e instalar grupos de lectores en los comedores. Entrar, moverse y manejarse en un barrio marginal en donde lo que abunda es la escasez y la imposibilidad, implica adecuarse al entorno y sus posibilidades. A pesar de la situación adversa, los encuentros de lectura fueron una constante. De todas las maravillosas escenas lectoras compartidas, el encuentro más rico en cuanto a las múltiples lecturas que se produjeron tuvo lugar de la mano un libro álbum: “Voces en el parque”, de Anthony Browne, un libro cargado de juegos intertextuales.
(*) Para contactar con las disertantes: 1000lecturas@gmail.com
Reseñas LiJ
La Caperucita Roja
Texto original de Perrault
Diseño y traducción: Leicia Gotlibowski
Colección Libros-álbum Del Eclipse
Buenos Aires, 2006
Ya han pasado más de trescientos años -desde la primera publicación de Le Petit Chaperon Rouge (1697) - y las versiones; adaptaciones; referencias; traducciones de la obra parecen no agotarse. ¿Seguirá reinterpretándose de manera ilimitada o cesará de ser manipulada para recordar la versión original?, ¿original(es)? Esto no podremos saberlo, mientras tanto Ediciones Del Eclipse nos ofrece una publicación -en formato libro álbum- basada en el texto original de Perrault, con ilustraciones de Leicia Gotlibowski quien le imprime al relato un estilo diferente. La propuesta de Gotlibowski es recrear a La Caperucita, proporcionándole un nuevo rostro… ¿lo descubriremos? Los destinatarios deberán revelar guiños intertextuales y encontrar marcas ambientadas en la Francia del siglo XVIII. Un libro para leer y mirar, el cual propone más de una lectura. s.j. (Silvina Juri)
Bocetos de Leicia Gotlibowski Novedades LiJ
Eventos LiJ
Especialistas que participan:
- Barrena, Pablo
- Chambers, Aidan
- Colomer, Teresa
- Lluch, Gemma
- Menzel, Sonhild
- Savino, Irene
- Silva, Lorenzo
- Silva-Díaz, Cecilia
Para ver el programa has clic en: www.fundaciongsr.es/agenda/jornadas.htm
Agenda inter.nacionalij
- Primer premio: Gran libro de los retratos de los animales / Svjetlan Junakovi. Editado por Editora OQO

- Segundo premio: Érase veintiuna veces Caperucita Roja. Editado por Media Vaca.
- Tercer premio: Pucho o habitador dos tellados / Manuel Janeiro. Editado por Kalandraka Editora.
Más información en: www.mcu.es/libro/docs/premios_libros_mejor_editados_2007.pdf